testigos falsos ¿tú mentirias?

Son centenas. Pertenecen, en general, a clases más bajas y pasan grandes dificultades económicas. Todos los días los podemos ver en nuestros tribunales: son los testigos falsos.
La oportunidad les surge muchas veces como forma de ganar dinero fácil, pero muchos no imaginan ciertamente el perjuicio que pueden causar a alguien.
Aludidos o no, la realidad es que se venden para contar mentiras y pueden cambiar para peor la vida de muy buena gente.
Entrenados por abogados (que se suponen los representantes de la justicia) y maleantes, consiguen con mayor o menor suceso, cumplir su misión.
Pero ¿se se darán cuenta que realmente también ponen en peligro su propia vida e integridad?
¿Se darán cuenta que, al decir mentiras, también pueden tener problemas con la “justicia”?

